resumen
Creemos que el Señor Jesucristo es el unigénito Hijo de Dios. Fue engendrado por el Espíritu Santo, dejó su trono de gloria para nacer de una mujer virgen llamada María.
El Señor Jesús es el Mesías o Cristo enviado de Dios como el único redentor de la humanidad.
La humanidad por su desobediencia, desde el principio ha pecado contra Dios. Ese pecado abrió una brecha de separación entre el hombre y Dios, que con el transcurrir
del tiempo se hizo mas ancha y profunda.
Sin embargo, Dios por el amor que le tiene a la humanidad envió a su Hijo unigénito en forma humana para salvar a las personas
de sus pecados.
Las Sagradas Escrituras explican que el Señor Jesucristo tomó forma humana para ser
semejante a las personas a efecto de cumplir con el propósito para el que fue enviado
por el Padre a este mundo:

“Por lo cual, debía ser en todo semejante a los hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel Pontífice en lo que es para con Dios, para expiar los pecados del pueblo. Porque en cuanto el mismo padeció siendo tentado, es poderosos para socorrer a los que son tentados.” Hebreos 2:17-18.
La venida del Mesías para salvar al mundo de sus pecados estaba ya predicha por los
profetas: “No será quitado el cetro de Judá, Y el legislador entre sus pies, Hasta
que venga Shiloh; Y a él se congregarán los pueblos.” Génesis 49:10.

El concepto Shiloh es un término hebreo sinónimo de Yehosuah, ambos términos
quieren decir “Salvador”. Esta profecía tuvo su cumplimiento con el nacimiento del
Señor Jesucristo descrito en Mateo 1:21.
El profeta Isaías declaró 742 años antes del nacimiento del Mesías, que nacería de
una virgen y que se llamaría Emmanuel en Isaías 7:14.
En el Nuevo Testamento,
Mateo describe la forma en que se cumplió dicha profecía:
“Y el nacimiento de Jesucristo fue así: Que siendo María su madre desposada con José, antes que se juntasen, se halló haber concebido del Espíritu Santo. Y José su marido, como era justo, y no quisiese infamarla, quiso dejarla secretamente. Y
pensando él en esto, he aquí el ángel del Señor le aparece en sueños, diciendo:
José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es
engendrado, del Espíritu Santo es. Y parirá un hijo, y llamarás su nombre JESÚS,
porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Todo esto aconteció para que se
cumpliese lo que fue dicho por el Señor, por el profeta que dijo: He aquí que la
virgen concebirá y parirá un hijo. Llamaráse su nombre Emmanuel, que
declarado, es: Con nosotros Dios.”Mateo 1:18-23.
El pueblo de Israel esperaba la venida del Mesías, prometido por Dios después de que
el pecado entró en el mundo.

Esa promesa tuvo su cumplimiento con el Señor Jesucristo, un cordero sin mácula ya ordenado desde antes de la fundación del mundo para expiar el pecado de la humanidad.
Las Sagradas Escrituras señalan el pecado como la causa de todos los problemas de la humanidad y aluden a la salvación de las
personas únicamente por medio del Señor Jesucristo.
El Hijo de Dios hecho carne, es una base fundamental y potente sobre la cual descansa la fe de los miembros de la Iglesia de Dios, ya que se tiene la plena certidumbre de fe que el Señor Jesucristo es el Hijo de Dios que vino a este mundo
para morir crucificado y con ese sacrificio salvar a las personas de sus pecados.

Con el nacimiento del Señor Jesucristo se iba configurando el escenario para que el Hijo de Dios cumpliera la misión para la que fue enviado por el Padre a este mundo Hebreos 2:14-15.
La Iglesia de Dios fundamenta su creencia de que el Señor Jesucristo es el unigénito
Hijo de Dios enviado a este mundo como redentor de todo el género humano, de
conformidad con lo que dicen las siguientes citas de las Sagradas Escrituras:
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1
EL SEÑOR JESUCRISTO EL UNIGÉNITO HIJO DE DIOS:
“Porque de
tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que
todo aquél que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no
envió Dios a su Hijo al mundo para que condene al mundo, mas para que el
mundo sea salvo por él.” JUAN 3:16-17.
2
EL NACIMIENTO DEL SEÑOR JESUCRISTO:
“Por tanto el mismo
Señor os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y parirá hijo, y llamará su nombre Emmanuel.” ISAÍAS 7:14.
3
LLAMADO HIJO DEL ALTÍSIMO Y DA TESTIMONIO QUE VINO
DEL PADRE:
“Entonces el ángel le dijo: María no temas, porque has
hallado gracia cerca de Dios. Y he aquí concebirás en tu seno, y parirás un
hijo, y llamarás su nombre JESÚS. Este será grande, y será llamado Hijo del
Altísimo: y le dará el Señor Dios el trono de David su padre.” LUCAS 1:30-32
“Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuera Dios, ciertamente me
amarías: porque yo de Dios he salido, y he venido; que no he venido de mi
mismo, mas él me envió” JUAN 8:42.
4
DIOS EXPRESÓ QUE ERA SU HIJO AMADO, ENVIADO PARA
SALVAR AL MUNDO:
“Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego
del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que
descendía como paloma, y venía sobre él. Y he aquí una voz de los cielos que
decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento.” MATEO 3:16-17. “Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para que condene al
mundo, mas para que el mundo sea salvo por él.” JUAN 3:17.
5
QUIENES LO CONOCIERON TESTIFICARON QUE ES EL HIJO DE DIOS:
“El les dice: Y vosotros, ¿quién decís que soy? Y respondiendo Simón
Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.” MATEO 16:15-16.
6
EL SEÑOR JESUCRISTO UNA MISMA COSA CON EL PADRE:
“Yo y
el Padre una cosa somos” JUAN 10:30. “… El que me ha visto, ha visto al
Padre; ¿cómo, pues dices tú: Muéstranos al Padre? ¿No crees que yo soy en
el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo hablo, no las hablo de mí mismo: mas el Padre que está en mí, él hace las obras. Creedme que yo soy
en el Padre, y el Padre en mí…” JUAN 14:9-11.