resumen
Creemos que el Señor Jesucristo es el único Redentor de toda la humanidad. Fue inmolado desde el principio del mundo como el Cordero de Dios. Con su vida pagó para redimir al hombre del pecado y hacerlo participante de la naturaleza divina. El Señor Jesucristo es el único medio para librar al hombre de la muerte.
El concepto redención significa redimir, rescatar o recobrar una cosa perdida. En el pueblo de Israel, para las tierras se les aplicaba el concepto de redimir, por ser una posesión perdida que debía ser rescatada de la herencia de un pariente muerto para que no se perdieran:
“…Entonces replicó Booz al pariente: El mismo día que adquieras las tierras de mano de Noemí, has de tomar también a Ruth Moabita, mujer del difunto, para que suscites el nombre del muerto sobre su posesión. Y el pariente respondió: No puedo redimir por mí parte, porque echaría a perder mi herencia; redime tú usando de mi derecho, porque yo no podré redimir...” Ruth 4:7. Leer también Levítico 25:47-48.

El sacrificio del Señor Jesucristo en la cruz fue el precio que pagó para redimir al mundo de la esclavitud del pecado y de la muerte, para que por medio de su gracia podamos tener la idea de la liberación, como el perdón del pecado. Esto es, que la redención del pecador es únicamente por medio del Señor Jesucristo
“Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios; siendo justificados gratuitamente por su gracia por la redención que es en Cristo Jesús; al cual Dios ha propuesto en propiciación por la fe en su sangre, para manifestación de su justicia, atento a haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados…” Romanos 3:23-26.
En el momento en que Adán y Eva desobedecieron a Dios, la humanidad quedó presa por el pecado y su paga fue la muerte. Dios había preparado un plan desde antes de la fundación del mundo en caso de que el hombre fallara, tal como sucedió.
El Señor Jesucristo en su grande amor, aceptó rescatarla con el invaluable precio de su
propia sangre como de un cordero sin mancha ni contaminación:
“Diciendo arriba: Sacrificio y presente, y
holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron, (las cuales cosas se ofrecen según la ley,) entonces dijo: Heme aquí para que haga, oh Dios, tu voluntad. Quita lo primero, para establecer lo postrero. En la cual voluntad somos santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una sola vez.”
Hebreo 10:8-10. Leer también 1a Pedro 1:18-20.

La muerte entró al mundo por la desobediencia del hombre, pero Dios en su infinita sabiduría, estableció un plan desde antes de la fundación del mundo en caso de que el hombre fallara en su decisión, para rescatarlo de la esclavitud del pecado.
Dios puso al alcance de todas las personas el plan divino de salvación. La figura central
de este plan es el Señor Jesucristo a quien Dios constituyó como Salvador del mundo.
Su nacimiento, ministerio, muerte y resurrección explican la forma en que Dios llevó a cabo este plan en la tierra para la salvación de las personas, las cuales lo tienen que reconocer como su único y suficiente salvador.
Las personas redimidas por el Salvador del mundo deben arrepentirse de su vida anterior de pecado y modelar su nueva vida con la doctrina que enseñó el Hijo de Dios.
Esto es el nuevo nacimiento o regeneración de las personas, proceso por medio del cual, la persona convertida por el mensaje de salvación transforma su antigua vida de pecado para nacer como un nuevo ser en el Señor Jesucristo:
“… para ser adoptados hijos por
Jesucristo a sí mismo, según el puro afecto de su voluntad… En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados por las riquezas de su gracia… A que dejéis, cuanto a la pasada manera de vivir, el viejo hombre que está viciado conforme a los deseos de error… Y vestir al nuevo hombre que es criado conforme a Dios en justicia y en santidad de verdad. ” Efesios 1:3-7 y 4:22-24. Leer también 2a Corintios 5:14-17.

El Señor Jesucristo es el único mediador entre Dios y los hombres, porque se entregó como precio del rescate para la redención de la humanidad.
Por el amor que Dios tiene a las personas, entregó a su único Hijo para ser ofrecido en la cruz del calvario y por medio de ese sacrificio único, agradable y perfecto, las personas que creyeran en el Señor Jesucristo pudieran alcanzar la vida eterna:
“Mas la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y amor que es en Cristo Jesús. Palabra fiel y digna de ser recibida de todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. Mas por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habían de creer en él para vida eterna.” 1a Timoteo 1:14-16. Leer también Hechos 4:12.
Para que se cumpla la salvación de las personas, éstas tienen que demostrar o manifestar un arrepentimiento sincero de la vida pecaminosa que han llevado.
Las personas que realmente se arrepienten de sus pecados y se regeneran por el evangelio de salud desean fervientemente testificar del poder y amor de Dios y del Señor Jesucristo, los cuales hicieron posible que salieran del mundo de pecado en que se encontraban:
“Dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la suerte de los santos en luz: Que nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo” Colosenses 1:12-13.

El Señor Jesús dijo que había venido a llamar a los pecadores al arrepentimiento. Por eso en sus últimas
recomendaciones a sus discípulos, los instruyó a que en todo el mundo predicaran en su nombre el arrepentimiento y la remisión de pecados: Lucas 24:47 y Mateo 9:13.
El Señor Jesucristo es el redentor del mundo porque es el único que puede quitar la muerte y sacar a la luz la vida y la inmortalidad por la predicación del evangelio de salvación.
“Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador; el cual quiere que todos los hombres sean salvos, y que vengan al conocimiento de la verdad. Porque hay un Dios, asimismo un mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre; el cual se dio a sí mismo en precio del rescate por todos, para testimonio en sus tiempos” 1a Timoteo 2:3-6.
El Señor Jesucristo vino a este mundo a buscar y rescatar lo que se había perdido y para deshacer las obras del diablo.
El mensaje de salvación fue primeramente para el pueblo de Israel. Posteriormente, el mensaje de salvación se hizo extensivo para todas las naciones Juan 3:16-18. Leer también Lucas 19:10 y 1 Juan 3:8.
Desde el momento en que el Señor Jesucristo vino a la tierra es el único trasmisor de la voluntad de Dios, al cual lo constituyó heredero de toda su creación y fue la razón por la Dios hizo el universo:

“…en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, al cual constituyó heredero de todo, por el cual asimismo hizo el universo” Hebreos 1:1-2.
La Iglesia de Dios sustenta y proclama que la redención del pecador es por medio del Señor Jesucristo que fue inmolado desde el principio del mundo como el Cordero de Dios.
⬇️⬇️⬇️⬇️
1
EL SEÑOR JESUCRISTO ES EL REDENTOR DE TODA LA HUMANIDAD:
“Y decían a la mujer: Ya no creemos en tu dicho; porque
nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el
Salvador del mundo, el Cristo.” JUAN 4:42. “… Siendo justificados
gratuitamente por su gracia, por la redención que es en Cristo Jesús”
ROMANOS 3:23-24.
2
LA DIVINA OFRENDA PARA REDIMIR A LA HUMANIDAD DEL PECADO:
“¿Cuanto mas la sangre de Cristo, el cual por el Espíritu eterno
se ofreció a si mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de
las obras de la muerte para que sirváis al Dios vivo?… Cristo fue ofrecido
una vez para agotar los pecados de muchos; y la segunda vez, sin pecado,
será visto de los que le esperan para salud.” HEBREOS 9:12 y 14.
3
INMOLADO DESDE EL PRINCIPIO DEL MUNDO COMO EL CORDERO DE DIOS:
“Sabiendo que habéis sido rescatados de vuestra vana conversación, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles como oro o plata; sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación: Ya ordenado de antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postrimeros tiempos por amor
de vosotros” 1a PEDRO 1:18-20.
4
EL ÚNICO MEDIO PARA LIBRAR AL HOMBRE DE LA MUERTE:
“Porque hay un Dios, asimismo un mediador entre Dios y los hombres,
Jesucristo hombre; El cual se dio a si mismo, en precio del rescate por todos, para testimonio en sus tiempos” 1a TIMOTEO 2:5-6.